Ciudadanos y Comunas

Reforma Constitucional en Venezuela

El sentido de la Reforma Constitucional

Posted by Mariangela Petrizzo en noviembre 6, 2007

El proceso constituyente de la sociedad venezolana no comenzó en 1999 ni tampoco terminó en el referendum aprobatorio de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en ese año. Las razones son múltiples pero bastan dos que consideramos esenciales para comprender el actual proceso político que experimenta la Nación.

La primera se refiere a la imposibilidad en el curso del siglo XX de la articulación de nuestra Nación en torno a la idea de un Estado moderno que posibilitara también la definición de relaciones de igualdad ante la ley, de respeto a las normas de convivencia ciudadana y, además, la consolidación de un proyecto nacional fundado en la igualdad, la libertad y la solidaridad. Esta imposibilidad se manifiesta a través de la sostenida disminución en las capacidades del Estado venezolano para enfrentar el deterioro material y cultural de sus ciudadanos durante un período de, al menos, treinta años. El Estado no ha sido ineficiente, sencillamente no ha estado.

 

La segunda razón es más compleja y fundamental: en Venezuela, la idea de una Constitución, es decir, de conformación de una “idea” que constituya lo bueno para todos sigue siendo, en el mejor de los casos, una utopía inacabada. En Venezuela no hemos podido, construir una plataforma común y básica que permita revelarnos como miembros de un colectivo que nos reúne, y esto también se va haciendo evidente como problema del presente de la humanidad. En este sentido, el fenómeno constituyente (es decir, de pensar la Constitución de la República como norma de normas) más que revelar un estado de excepción heróico, muestra que la condición de pueblo todavía nos queda como asignatura pendiente al gentilicio venezolano.

 

Es así como podemos entender que las condiciones políticas de carácter institucional que se están sometiendo al escrutinio y debate público son instancias necesarias, pero insuficientes, para la articulación de Venezuela como una realidad que asumimos como propia y en cuya construcción nos empeñamos todos. Esta afirmación sugiere, entonces, la necesidad de comprender el momento histórico venezolano como un momento de inevitable conflicto, no sólo entre los intereses de los diferentes sectores que han hecho vida y han medrado de la inmensa riqueza contenida en nuestro territorio (desde sus minerales y tierras hasta sus hombres e instituciones). Se trata de un conflicto que históricamente se puede entender desde la disyuntiva entre concebir al mundo y todo lo que nos rodea como espacio de conquista y de utilidad, o considerar no sólo posible y deseable, sino también éticamente vital para la supervivencia del hombre, el definir un proyecto que tenga al ser humano, a la humanidad como su centro.

Vital en el sentido de que se compromete allí la continuidad de la especie. Pero también vital, porque implica retomar la pregunta fundamental de la política como práctica empeñada en definir lo que es bueno para todos más allá de la circunstancia del lugar que cada quien ocupa en esta sociedad que construimos, sin que eso implique una abstracción total de las circunstancias históricas de estos tiempos, sino su entendimiento y análisis como parte intrínseca de nosotros como Nación y como individuos.

 

El modo como se ha desplegado la discusión sobre la reforma constitucional ha sido demasiado rico (diverso) como para clasificarla como buena o mala. Ha revelado, como toda obra humana, sus errores pero también las bondades de lo que ha significado para Venezuela el definirse en proceso de articulación, de construcción de una sociedad en momentos cuando casi todos los cuerpos dirigentes de las naciones del mundo apelan al miedo para conducir a sus sociedades obligándolas a emprender un andar sin esperanza, sin sueños de futuro, sin ambiciones colectivas.

De este modo, entendemos que el proceso de discutir los artículos de la reforma constitucional, no es una tarea que deba cumplirse de forma perentoria y agotarse antes del 2 de Diciembre del 2007 aunque es, sin embargo, propicio desarrollar en este tiempo de debate los mecanismos que nos permitan analizar y comprender lo que significa esta construcción legal, institucional, cultural y social que supone el articularnos como sociedad en torno al ajuste de nuestra Carta Magna.

 

Desde esa atalaya es que se lanza este espacio virtual, con la pretensión de ser escenario para la realización del debate de ideas en torno al sentido de la reforma constitucional, los temas que esta reforma pone en el tapete del debate público y, finalmente, el modo como este debate va revelando las formas de construcción política en la cual se han venido acoplando los diferentes actores del actual quehacer político venezolano y que sin duda, trasciende a las fronteras de la sociedad venezolana.

 

Bienvenidos entonces a Ciudadanos y Comunas, un espacio para aprender a ser ciudadano y construir en comunidad!

Anuncios

Posted in Ciudadanos, Sentido de la Reforma | Leave a Comment »